Las Tres E

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Entinto, edito y escribo en la compu de mi  vieja en Gerli, Avellaneda, Buenos Aires. La silla está rota, lleno de gatos por todos lados y algún canal de noticias suena atrás, desde el televisor. El perro de la vecina llora, y el perro de la otra vecina ladra, sin parar, todo el día. Alguien martilla algo afuera, otro corta una chapa, una Zanella con caño de escape libre pasa por Larrazabal, las puertas se golpean a cada rato mientras partes de la ciudad estan sumergidas bajo agua por un temporal.
El tipo del bufet en el Club Estrella no me conoce por lo que no deja entrar para jugar al pool por miedo a que le robe con la excusa de: “no podes jugar solo”. Me doy media vuelta y caminando a la casa pienso que debería ir al dentista antes de volver a Canadá.

Los dibujos que escaneo son parte de un proyecto largo, algo así como una especie de diario ilustrado con el que vengo dando vueltas desde hace rato. Muchos dibujos de la calle hechos en la calle y muchos otros hechos en mi cuarto de memoria en St. John´s, Newfoundland.
Todo sirve como excusa para sentarse a dibujar y tratar de contar algo. Por ahora tengo hasta ahí, más adelante les cuento que pasa con todo esto.

Buenos Aires otra vez.