Estúpidas Metáforas
Hubo una época, hace varios meses, en la que me cansé de ver gente con una flor roja (tipo prendedor) colgada de la campera, la remera o lo que tuviesen puesto. Al poco tiempo le pregunté a un homeless que andaba vendiendo calendarios en una esquina, ya que él también andaba con el prendedor de la flor roja puesto, que significado tenía. Me dijo:”Es para recordar a los caídos en la guerra”.(*)
Este dibujo es de la época que le siguió a la flor roja. La época de Obama el Salvador. Una época que no termina aún y que comparada con la flor roja, es inmensamente descomunal. Decenas, cientos, miles de personas caminan por la calle con un pedazo de parafernalia del que era candidato y ahora es el presidente de ustedes ya saben qué.
Y para serles sinceros, yo salía a la calle y sentía que me estaba perdiendo algo. Pero algo bien groso, como los hippies en su época, el flower power y todo… y me ponía mal, yo también quería entender, ¡también quería estar iluminado!
Mentira. Salía y salgo a la calle y me enojo. Y si algo o alguien me hace enojar mucho, creo que después si lo dibujo de alguna forma me saco un pedacito del cáncer que seguro esta creciendo en mi riñon o en alguno de esos órganos que como dije hace poco, no vemos pero están ahí, laburando, haciendo lo suyo para que cada día pongamos la patita fuera de la cama y porque no, si uno es más valiente, fuera de la casa.
Creo que con todo este parloteo iba para ese lado. ¿Cual será el órgano que segrega coraje? ¿El corazón? ¿El estómago? El que sea que se encarga del coraje me anda fallando porque muchas veces durante el día tengo miedo. Aparece y desaparece sin razón alguna. Es como un fuego que no se quiere apagar definitivamente. Las brazas latientes como una fiesta interminable están ahí adentro de la lata en el campamento, pero cuando te queres dar cuenta ¡ZAS! el bosque se prendió fuego y no queda ni un pajarito.
¿Será normal? ¿falta de ejercicio? ¿mal dormir? ¿la comida? No, yo creo que es la vida misma. La que esta rodando ahí fuera, donde el gato persigue al cuervo, y la que esta acá adentro; en el horno, en la tele, en el trabajo y en la PC. Pero algo le meten a la comida, o al mierda que leo o que miro en la tele porque yo sigo acá.
Quizás no llegó la hora todavía para que el fuego haga lo suyo con el bosque y todos los senderos que viven en él se vuelvan obsoletos. O a lo mejor empinar el pico más seguido y dejarse de joder con estúpidas metáforas.
MRJ
(*) Claro, los caídos de este bando, no del otro. Ustedes ya saben que el otro es el malo. Sí, ¿no te diste cuenta? ¡Pero sos boludo eh! Ese que está allá lejos, del otro lado; ¿lo ves ahora? ¿todavía no? No importa, vos haceme caso, ese que no ves es un hijo de mil puta y tenemos que hacerlo mierda antes de que sea tarde. ¿Te das cuenta como es el asunto ahora? ¡Bien pebete, bienvenido al club!